Este puesto de observación fue construido para examinar la ubicación en la que tuvo lugar la violenta colisión de un meteorito que fue registrada por un robot patrulla de la ONI en 2547. Cuando llegaron los investigadores, descubrieron sorprendidos un fragmento no nativo del agente impactante que había perdurado; era de origen alienígena no identificado. Recientemente, el lugar ha generado un interés aún mayor al demostrarse que el fragmento es muy anterior a los artefactos Forerunner más antiguos conocidos.
