Aunque esta nave minera de la AAC se remodeló para su uso como medio de transporte de material militar, el daño que sufrió durante la Batalla de Kholo la condenó a un descenso inexorable por la fosa gravitacional de un gigante gaseoso. Abordo, sus sistemas automatizados continúan activos, ejecutando su cometido inútilmente mientras la nave avanza hacia la destrucción.
